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A. 1649/25
Auto14 de octubre de 2025

Sentencia A. 1649/25

Corte Constitucional·14 de octubre de 2025·Ponente Vladimir Fernández Andrade

Texto oficial — relatoría de la Corte ConstitucionalN1 · dato duro · reproducción fiel de la fuente publicada
A1649-25


 

 

TEMAS-SUBTEMAS

 

Auto A-1649/25

 

CONFLICTO NEGATIVO DE COMPETENCIA APARENTE-Las reglas de reparto no generan conflictos de competencia en materia de tutela

 

CONFLICTO DE COMPETENCIA APARENTE-Competencia de autoridad judicial a quien primero fue repartida o ante quien se accionó

 


REPÚBLICA DE COLOMBIA

 

 

CORTE CONSTITUCIONAL

SALA PLENA

 

AUTO 1649 DE 2025

 

Referencia: Expediente ICC-5168.

 

Asunto: conflicto aparente de competencia suscitado entre el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal, y el Juzgado 011 Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Barranquilla.

 

Magistrado ponente:

Vladimir Fernández Andrade.

 

Bogotá D.C., catorce (14) de octubre de dos mil veinticinco (2025).

 

La Sala Plena de la Corte Constitucional, en ejercicio de sus atribuciones constitucionales y legales, así como en cumplimiento de lo dispuesto por el literal e) del artículo 5 de su reglamento interno, profiere el presente auto, respecto del asunto de la referencia, de acuerdo con los siguientes:

 

I.                  ANTECEDENTES

 

1.                 La señora Ana María Reales Fernández, actuando por intermedio de su apoderado judicial, presentó acción de tutela[1] en contra de la Fiscalía 40 Seccional de Barranquilla, al considerar vulnerado su derecho fundamental de petición. Esto, en tanto manifestó haber presentado una petición ante la entidad accionada el día 22 de agosto de 2025, y no haber recibido respuesta alguna.

 

2.                 El asunto le correspondió al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal, autoridad judicial que, mediante Auto del 19 de septiembre de 2025[2], se abstuvo de asumir el conocimiento de la tutela y, en su lugar, ordenó su remisión a los jueces municipales de Barranquilla. La autoridad judicial argumentó que, de conformidad con el numeral 1 del artículo 2.2.3.1.2.1. “del Decreto 333 de 2021”, las acciones que se interpongan contra cualquier autoridad, organismo o entidad del orden departamental, distrital o municipal, debían ser repartidas a los jueces municipales. También alegó que, en el caso objeto de estudio, la controversia giraba en torno a la falta de trámite de una petición por parte de la Fiscalía 40 Seccional de Barranquilla, y no del ejercicio de una función jurisdiccional.

 

3.                 Efectuado el nuevo reparto[3], el asunto le correspondió al Juzgado 011 Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Barranquilla, el cual, mediante Auto del 26 de septiembre de 2025[4] resolvió proponer conflicto negativo de competencia, y remitir las diligencias a la Corte Constitucional para que dirimiera el referido conflicto. La autoridad judicial argumentó que el tribunal se desprendió del conocimiento de la tutela con fundamento en reglas de reparto y no en factores de competencia, por lo que, haciendo referencia al Auto 087 de 2022 de esta Corporación, el expediente debía ser remitido a la primera autoridad a quien se repartió.

 

4.                 El 26 de septiembre de 2025, el Juzgado 011 Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Barranquilla radicó el expediente ante la Corte Constitucional. Luego, el 02 de octubre de 2025, la Sala Plena lo repartió y al día siguiente lo remitió al despacho del magistrado ponente.

 

II.               CONSIDERACIONES DE LA CORTE CONSTITUCIONAL

 

5.                 La Corte Constitucional ha sostenido que, por regla general, la solución de los conflictos de competencia en materia de tutela les corresponde a las autoridades judiciales establecidas en la Ley 270 de 1996[5]. Asimismo, se ha explicado que la competencia de esta Corporación para conocer y dirimir esta clase de conflictos debe ser interpretada de manera residual[6] y, en consecuencia, solo se activa en aquellos casos en que las normas de la Ley Estatutaria de Administración de Justicia no prevean la autoridad encargada de asumir el trámite o, en los que a pesar de encontrarse prevista, se requiere dar aplicación a los principios de celeridad y sumariedad que rigen al amparo constitucional, con el fin de brindar a los ciudadanos un acceso oportuno a la administración de justicia y, de esta forma, evitar la dilación en la adopción de una decisión de fondo que garantice la protección efectiva de los derechos fundamentales[7], tal y como lo precisó la Sala Plena en el Auto 550 de 2018.

 

6.                 En principio, el presente conflicto de competencia debería ser resuelto por la Sala Mixta del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, conforme con lo previsto en el inciso 2° del artículo 18 de la Ley 270 de 1996[8], y teniendo en cuenta que ambas autoridades jurisdiccionales hacen parte de la misma jurisdicción y del mismo distrito. Sin embargo, en aplicación de los principios de celeridad y eficacia que rigen la acción de tutela y en aras de evitar que se dilate aún más la decisión de fondo, la Sala Plena de la Corte asumirá su estudio, sin perjuicio de la advertencia que se hará en la parte resolutiva.

 

7.                 De acuerdo con los artículos 86 de la Constitución y 8 transitorio de su título transitorio adicionado por el Acto Legislativo 01 de 2017, y los artículos 32 y 37 del Decreto 2591 de 1991, existen tres factores de asignación de competencia en materia de tutela, a saber: (i) el factor territorial, en virtud del cual son competentes, “a prevención”, los jueces con competencia territorial en el lugar donde (a) ocurre la vulneración o la amenaza que motiva la presentación de la solicitud, o (b) donde se produzcan sus efectos[9]; (ii) el factor subjetivo, que corresponde al caso de las acciones interpuestas en contra de (a) los medios de comunicación, cuyo conocimiento fue asignado a los jueces del circuito, de conformidad con el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991, y (b) de las providencias adoptadas por las autoridades de la Jurisdicción Especial para la Paz, cuya resolución corresponde al Tribunal para la Paz, en virtud del artículo 8 transitorio del Acto Legislativo 01 de 2017; y (iii) el factor funcional, que opera para asumir el conocimiento de la impugnación de una sentencia de tutela y que implica que únicamente puede conocer de ella, las autoridades judiciales que ostentan la condición de “superior jerárquico correspondiente”[10], en los términos establecidos en el artículo 32 del citado Decreto 2591 de 1991.

 

8.                 Adicionalmente, según la jurisprudencia pacífica de esta Corporación, las disposiciones contenidas en el Decreto 1069 de 2015, modificado por los Decretos 1983 de 2017 y 333 de 2021, de ninguna manera constituyen reglas de competencia de los despachos judiciales, sino únicamente pautas de reparto de las acciones de tutela. Ello implica que el mencionado acto administrativo nunca podrá ser usado por las autoridades judiciales para declarar su falta de competencia. Esta forma de proceder se opone, principalmente, al derecho de acceso a la administración de justicia, dado que no existe fundamento alguno para asumir este conjunto normativo como un mandato procesal del que dependa la resolución del asunto en sede de instancia[11].

 

9.                 Así las cosas, al tener en cuenta que estos preceptos no pueden servir de fundamento para que los jueces se aparten del conocimiento de las solicitudes de amparo, la Corte ha expresado que “en el caso de que dos autoridades judiciales promuevan un conflicto de competencia por este motivo, el expediente será remitido a aquella a quien se repartió en primer lugar con el fin de que la acción de tutela sea decidida inmediatamente, sin que medien consideraciones adicionales”[12].

 

III.    CASO CONCRETO

 

10.             De conformidad con lo expuesto, la Sala Plena constata que en el presente caso:

 

(i)          Se configuró un conflicto aparente de competencia, pues el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal se apartó del conocimiento de la solicitud de tutela presentada por la señora Ana María Reales Fernández, con fundamento en reglas de reparto, a pesar de que estas no desplazan su competencia para fallar la acción constitucional.

 

(ii)        De esta manera, a partir de los criterios fijados en la jurisprudencia de esta Corporación, la Sala Plena considera que le corresponde al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal resolver la acción de tutela en cuestión, en tanto fue la primera autoridad judicial a la que se le asignó el conocimiento del presente asunto.

 

(iii)     Con base en lo expuesto, la Corte dejará sin efectos el Auto del 19 de septiembre de 2025, proferido por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal, mediante el cual se abstuvo de asumir el conocimiento de la tutela y, en su lugar, ordenó su reparto ante los jueces municipales del mismo municipio, toda vez que desconoció la jurisprudencia constitucional sobre la materia, el contenido explícito del parágrafo 2° del artículo 2.2.3.1.2.1 del Decreto 1069 de 2015 y se afectó la celeridad con que debe surtirse el trámite de esta acción constitucional. De igual manera, se ordenará que se le remita por Secretaría el expediente de la referencia para que, de forma inmediata, tramite y adopte la decisión a que haya lugar.

 

(iv)      En consecuencia, se advertirá al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal que, en lo sucesivo, se abstenga de declarar su incompetencia con base en las reglas de reparto, en tanto ello desconoce el ordenamiento jurídico y la jurisprudencia reiterada y vinculante de la Corte Constitucional.

 

(v)        Finalmente, se advertirá al Juzgado 011 Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Barranquilla que, en lo sucesivo, siempre que considere que exista un conflicto de competencia en materia de tutela, remita el asunto a las autoridades judiciales establecidas en la Ley 270 de 1996, en lugar de remitirlo a la Corte Constitucional, observando las reglas previstas sobre la materia en la jurisprudencia de este Tribunal y compiladas en el Auto 550 de 2018.

 

IV.            DECISIÓN

 

Con base en las anteriores consideraciones, la Sala Plena de la Corte Constitucional,

 

RESUELVE

 

PRIMERO: DEJAR SIN EFECTOS el Auto del 19 de septiembre de 2025, proferido por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal, en el marco del trámite de la acción de tutela promovida por la señora Ana María Reales Fernández, en contra de la Fiscalía 40 Seccional de Barranquilla.

 

SEGUNDO: REMITIR el expediente ICC-5168 al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal para que, de manera inmediata, tramite y adopte la decisión a que haya lugar.

 

TERCERO: ADVERTIR al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal que, en lo sucesivo, se abstenga de declarar su incompetencia con base en las reglas de reparto, en tanto ello desconoce el ordenamiento jurídico y la jurisprudencia reiterada y vinculante de la Corte Constitucional.

 

Cuarto: ADVERTIR al Juzgado 011 Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Barranquilla que, siempre que advierta un conflicto de competencia en materia de tutela, éste debe ser resuelto por las autoridades judiciales establecidas en la Ley 270 de 1996, en lugar de remitirlo a la Corte Constitucional, para lo cual se deben observar las reglas previstas sobre la materia en la jurisprudencia de este Tribunal, expuestas en la presente providencia y compiladas en el Auto 550 de 2018.

 

Quinto: Por la Secretaría General de esta corporación, COMUNICAR la presente decisión a la parte demandante, al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Primera de Decisión Penal, y al Juzgado 011 Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Barranquilla.

 

Notifíquese, comuníquese y cúmplase.

 

 

JORGE ENRIQUE IBÁÑEZ NAJAR

Presidente

 

 

 

NATALIA ÁNGEL CABO

Magistrada

 

 

 

CARLOS CAMARGO ASSIS

Magistrado

 

 

 

HECTOR ALFONSO CARVAJAL LONDOÑO

Magistrado

 

 

 

JUAN CARLOS CORTÉS GONZÁLEZ

Magistrado

 

 

 

LINA MARCELA ESCOBAR MARTÍNEZ

Magistrada

 

 

 

VLADIMIR FERNÁNDEZ ANDRADE

Magistrado

 

 

 

PAOLA ANDREA MENESES MOSQUERA

Magistrada

 

 

 

MIGUEL POLO ROSERO

Magistrado

 

 

 

ANDREA LILIANA ROMERO LOPEZ

Secretaria General

 

 

 

 

 

 



[1] Expediente digital ICC 5168. Archivo “DemandaTutelaAnaMariaRealesFernandez”. En adelante, se entenderá que los archivos a los que se haga referencia integran el expediente digital ICC 5168, a menos de que se indique lo contrario.

[2] Archivo “004AutoNoAvoca”.

[3] Archivo “ActaReparto08001400901120250025200”.

[4] Archivo “AT 2025-00252 PROPONE CONFLICTO NEGATIVO DE COMPETENCIA”.

[5] Corte Constitucional, autos 014 de 1994, 087 de 2001, 122 de 2004, 280 de 2006, 031 de 2008, 244 de 2011, 218 de 2014, 492 de 2017, 565 de 2017, 178 de 2018, entre otros.

[6] Corte Constitucional, autos 170A de 2003 y 205 de 2014, entre otros.

[7] Corte Constitucional, autos 159A y 170A de 2003.

[8] La norma establece, sobre los conflictos de competencia, que “[l]os conflictos de la misma naturaleza que se presenten entre autoridades de igual o diferente categoría y pertenecientes al mismo Distrito, serán resueltos por el mismo Tribunal Superior por conducto de las Salas Mixtas integradas del modo que señale el reglamento interno de la Corporación”.

[9] Corte Constitucional, auto 493 de 2017.

[10] Corte Constitucional, entre otros, los autos 486 y 496 de 2017.

[11] Corte Constitucional, entre otros, los autos 105 de 2016; 157 de 2016; 007 de 2017; 028 de 2017; 030 de 2017; 052 de 2017; 059 de 2017; 059A de 2017; 061 de 2017; 152 de 2017; 171 de 2017; 197 de 2017; 332 de 2017; 325 de 2018; y 242 de 2019. Debido a ello, el parágrafo 2° del artículo 2.2.3.1.2.1. del Decreto 1069 de 2015 dispone que: “Las anteriores reglas de reparto no podrán ser invocadas por ningún juez para rechazar la competencia o plantear conflictos negativos de competencia”.

[12] Corte Constitucional, Autos 481 de 2019, 495 de 2019 y 159 de 2020.